![]() |
![]() |
||||||||
![]() |
|||||||||
![]() |
|||||||||
![]() |
|||||||||
![]() |
|||||||||
![]() |
|||||||||
HeadTex
|
Que aquello que permanece oculto ¡sea revelado!
Un mensaje de la Madre María Nota: Este dictado fue entregado el 22 de diciembre de 2005, a través de Kim Michaels durante la Conferencia de Navidad y Año Nuevo de Shangra-la en Bogotá, Colombia (Suramérica) Yo, María, vengo a expresaros mi gratitud por vuestro servicio y por vuestra presencia en este lugar.* Yo vengo como la representante de la Madre Divina en la Tierra y vengo a pronunciar el llamado a juicio de la Madre Divina sobre todo aquello que permanece oculto dentro de la tierra, bajo la Tierra y en la superficie de la Tierra. Hemos decidido que para que la humanidad atraviese por ese despertar espiritual que necesita lograr antes del año 2012, debemos inaugurar un ciclo en el que la misma Madre Tierra ya no permitirá a aquellos que se esconden, detrás de la superficie o bajo la superficie, que continúen haciéndolo. La humanidad tiene que enterarse de lo que está ocurriendo en este planeta y de lo que ella misma ha permitido que continúe ocurriendo en él al no haber solucionado lo que está dentro de sus propias mentes inconcientes. Por esta razón, las fuerzas de la oscuridad han logrado esconderse bajo la superficie de la Tierra o, incluso, detrás de las apariencias de la superficie. Esto tiene que cesar y, por lo tanto, los seres humanos tienen que confrontar aquello que está ocurriendo dentro de su propia psique, dentro de su propia mente inconciente y, en consecuencia, también dentro de los niveles inconcientes del planeta. Este
proceso producirá miedo en un principio. Sin embargo, terminará
por conducir a una mayor comprensión e incluso a una mayor paz.
Porque cuando sepáis a qué os estáis enfrentando, sabréis
cómo dirigir la Luz de Dios que fluye a través de
vosotros. Y ello ciertamente, como lo mencionamos ayer, consumirá
toda oscuridad en la Tierra una vez permitáis que esa Luz fluya
a través de vosotros.
Y ya no permanecerán más en la Tierra en la medida en que hagáis el llamado y reforcéis este juicio, de tal modo que estas fuerzas sean expuestas y que la humanidad pueda, entonces, elegir el camino superior de la Conciencia Crística, la Vida del Cristo, en vez de la conciencia de la muerte que se oculta bajo la Tierra. Por lo tanto, envío la Luz de la Madre Divina a través de este cáliz físico que está pronunciando estas palabras. La envío alrededor de toda la Tierra y debajo de la superficie. Y, ciertamente, esa Luz será el juicio para todos aquellos que elijan negar la Luz en los demás y negarla en ellos mismos. Si ellos continúan negando la Luz, entonces, la misma Madre Tierra los sacudirá del cuerpo de ella y los expondrá para que queden a la vista de todos. Está hecho, entonces, está manifestado, ahora y para siempre. Porque, realmente, el Cielo y la Tierra podrán pasar pero las Palabras de la Madre Divina no pasarán. Está hablado. Amén. * El dictado fue dado en la Catedral de Sal de Zipaquirá, una Catedral labrada en la misma roca de sal, localizada a 150 metros bajo tierra y a 45 kilómetros al norte de Bogotá.
|