Este
Rosario Milagroso de la Madre María para los niños ¡No
es sólo para los niños! Lleva mi bendición para
el corazón de cada niño dentro de vosotros.
Un mensaje de la Madre María
Nota:
Este dictado, que le siguió al del Amado Saint Germain, fue entregado
a través de Mónica Chaves el 21 de diciembre de 2005,
durante la Conferencia de Navidad y Año Nuevo de Shangra-la en
Bogotá, Colombia (Suramérica).
Amados Hijos:
Es realmente maravilloso formar parte de este grupo. Me siento realmente
complacida, no sólo con la presencia de mis amados Kim y Lorraine
sino también con la presencia de cada uno de vosotros. Con frecuencia
habéis pensado que no sois de mayor valía para los Maestros
Ascendidos. Sin embargo, queremos en este día explicaros por
qué sois tan cruciales para nosotros. No lo son solamente los
Mensajeros que están aquí. También lo sois cada
uno de vosotros, uno a uno, de manera individual. Bendigo este Rosario
para los Niños* pero este rosario va con la bendición
para el corazón de cada niño dentro de vosotros. Aquel
que cree que no vale absolutamente nada. Ese que cree que necesita ser
arrullado tan sólo porque no lo arrullaron a tiempo.
Os pido, entonces, que me permitáis arrullaros unos pocos segundos
Permitiros a vosotros mismos sentir el arrullo de la Madre Divina. El
arrullo de mi corazón. Así como arrullé al amado
Jesús en mis brazos, os arrullo ahora para ver si ¡finalmente!
logro yo daros a entender que sois un hijo de mi alma, una hija de mi
alma, una hija de la Madre Divina, un hijo de la Madre Divina.
Os fatigáis pero, os fatigáis, simplemente porque no habéis
aceptado que sois hijos de Dios. Os han maltratado en la niñez
a muchos de vosotros y bien lo sabemos. Hemos sentido cada angustia
vuestra, cada dolor y, sin embargo, hemos comprendido siempre que, tras
este dolor y esta agonía, venía una lección de
infinita sabiduría que podía ser bien superior a ese dolor
al que os habéis aferrado. Mientras os mezo, entonces, en mis
brazos, os pido que soltéis toda amargura, todo rencor, todo
dolor que hayáis experimentado en esta vida
. (Breve pausa
mientras se suelta cualquier problema).
Yo os envuelvo con la Llama del Perdón, del perdón por
vosotros mismos. Perdonaos a vosotros mismos porque, si vosotros no
lo hacéis, ¿cómo podréis entonces superar
ese dolor? Perdonaos el hecho de no haber entendido ni aceptado que
sois un hijo o una hija de Dios
El amado Saint Germain sostuvo
en sus brazos a Jesús como os sostiene al lado mío en
estos instantes, como el amado San José, y yo como María
y vosotros como siendo el Cristo Interno. Nuestro bebé Jesús,
el Cristo. Os pido, entonces, que coloquéis vuestro nombre y
luego el Cristo. Decid entonces: Yo, el bebé (vuestro nombre
seguido de la palabra Cristo) _______________ Cristo, estoy siendo mecido
por la Madre María o mecida por la Madre María, mientras
el amado San José me da todo su amor infinito a través
de su mirada y a través del gozo de su corazón.
Y os sostenemos en estos instantes como el Cristo que realmente sois.
Aprended a ver que más allá de ese dolor infinito que
podéis cargar está la Luz de la Mater perfecta, el Concepto
Inmaculado de quien realmente sois para Dios: su hijo, su hija. Os pido,
entonces, que elevéis vuestra conciencia y que comprendáis
que lo humano es lo que se aferra al dolor. Es el ego el que se aferra
al dolor, al no perdono. Vosotros, Seres Crísticos,
estáis más allá de todo ese dolor infinito y digo
infinito porque os habéis aferrado y, a veces, sentís
que sois incapaces de soltar algo porque teméis no conocer algo
mejor que ello.
Más allá del dolor y del sufrimiento existe el Amor Incondicional
de vuestro Dios Padre/Madre. Si lo recibís de inmediato podréis
entonces superar ese dolor porque habréis comprendido que estáis
cambiando el dolor tan profundo por el gozo del Amor Incondicional de
vuestro Dios Padre/Madre, de vuestro Creador. Os pido, entonces, que
soltéis de inmediato tanto dolor y que deis este rosario si no
estáis muy cansados, ¡o qué importa si os dormís
mientras lo dais esta noche! sabiendo que sois un hijo de Dios y que
si jamás quisisteis comprenderlo ni aceptarlo, esta noche empezaréis
a hacerlo.
Y empezaréis a caminar lentamente. Como un bebé tierno
en mis brazos, os portaré yo hasta que sintáis un día
que ya no me necesitáis porque deseáis moveros un poco
más adelante. Este no me necesitáis tan sólo
implica que estaré siempre al lado de vosotros dándoos
mi mano para que aprendáis a caminar como Seres Crísticos
que sois, absolutamente convencidos de ser un hijo o una hija de Dios.
Haced este Rosario esta noche y, como un bebé en mis brazos,
si os llegáis a dormir ¡hacedlo en paz!, sin remordimientos
ni culpabilidad porque comprenderéis, entonces, que teníais
que dormiros ya que eso era lo que necesitabais.
Es así como quiero que deis los rosarios, con el absoluto convencimiento
de que NO TENÉIS que hacer las cosas por obligación. Sois
como mis hijos y mis niños y ¡yo mando a la cama a aquellos
que están fatigados y necesitan dormir! Lo que no acepto es que,
cuando tenéis que hacer una tarea, jugáis durante horas
enteras y cuando se llega el momento de esa tarea, ya estáis
exageradamente cansados y, por supuesto, os dormís. Os quiero,
entonces, proponer que deis el rosario antes de jugar a lo que
queráis. Esta noche es la única noche que acepto
que os durmáis porque es bien tarde. Pero, si dais este rosario
a la hora que toca entonces, veréis que el resto del día
es para jugar cualquier juego que os pase por la cabeza.
Os pido, entonces, que recordéis siempre que si sentís
algún dolor, debéis comprender primero que es humano,
que no pertenece a Dios y que para quitaros ese dolor -si es muy fuerte
o si, simplemente, no os permite Ser y Ser el Más- entonces,
dad este rosario, que no es tan sólo para los niños de
cierta edad física sino también para mis hijos y niños,
vosotros mismos, inmediatamente sintáis la necesidad de la Madre
María. Dad el Rosario y yo estaré allí para cargaros,
meceros o, simplemente, daros la mano si es que ya estáis caminando.
Y si vais a correr porque vais muy de prisa, yo correré al lado
vuestro, siempre y cuando me hagáis saber que estáis resueltos
a soltar un dolor, una angustia, un sentimiento de odio o algo que,
simplemente, no os permita Ser.
Quiero que comprendáis que nuestro gozo es indescriptible, nuestra
gratitud inimaginable e imposible de explicar porque nosotros, los de
las Huestes Ascendidas, necesitamos este tipo de cáliz. Imaginad,
entonces, lo que significa esta Victoria de teneros reunidos, Norteamérica
y Suramérica, entregando este flujo del ocho, infinito y total,
que permitirá entonces que expandamos la conciencia tanto en
el Norte como en el Sur, tanto en el Oriente como en el Occidente. ¡Soy
hoy uno de los Seres Ascendidos más felices! Mi gozo es también
grande porque sé que habéis leído ya varias Llaves
y he participado en la explicación de ellas.** Os pido, entonces,
que cuando terminéis este festejo de quince días, continuéis
con mi libro y yo continuaré con mi protección eterna.
Y no olvidéis llevar en vuestra cartera o en vuestro bolsillo
el Rosario que más os plazca. Pero, sobretodo, cargad con el
Rosario del Niño porque no sabéis a qué
otro niño podéis darlo mientras pedís otro para
vosotros mismos. Os pido que lo carguéis siempre a mano y, si
existe un niño que lo necesite, lo entreguéis y volváis
a pedir otro. De este modo, estableceremos otra figura del ocho, de
vuestro corazón al de los niños, de los niños a
la Madre María, de la Madre María regresando a vosotros
cuando volváis a obtener otro de estos rosarios que vienen con
mi bendición profunda.
Espero, entonces, que mañana os divirtáis luego de un
buen sueño.*** Y os pido, de nuevo, que me invoquéis cuando
el dolor sea muy grande, sabiendo y aceptando de antemano que, cada
vez, el dolor será menor y menor. Hasta que exista una sanación
total y absoluta de parte mía, pero también de parte de
vosotros porque habéis decidido guardar el Concepto Inmaculado
para vosotros mismos, tal como el Amado Saint Germain os ha pedido****.
Os dejo entonces con mi amor y mi gratitud y con la devoción
que tengo como representante de la Madre Divina.
(Aplausos)
Llamado para el cierre de la primera reunión del Seminario:
En el nombre del YO SOY ESE YO SOY, en el nombre del Cristo Viviente,
agradecemos a las Huestes Ascendidas, a nuestro Amado Saint Germain,
a la Madre María y a nuestro Amado Jesús, vuestra Presencia
así como también la Presencia del Arcángel Miguel,
del Poderoso Victory y del Poderoso Cosmos. Gracias por este momento,
por esta Victoria tan inolvidable.
Invocamos la elevación de conciencia de todos los seres humanos
y la comprensión de que somos El Uno y el Todo
porque, de esa forma, sabemos que lograremos elevar al Planeta entero
y resolver absolutamente cualquier problema que exista o que pensemos
que exista. Os damos gracias, amado Saint Germain, por esta nueva clave
que nos hace sentir más cercanos a todo ese trabajo que las Huestes
Ascendidas están desarrollando.
Damos la gratitud por la Abundancia, amada Madre María, la Abundancia
que ha sido nuestra esta noche, en todo este festejo inigualable y pedimos
la bendición para cada uno de nosotros, vuestros hijos e hijas,
para que nos colmes de amor y así continuar nosotros repartiéndolo
y divulgándolo por toda la Tierra, hasta que el planeta entero
sea elevado de tal manera que podamos todos ascender a ese plano superior
donde están las Huestes Ascendidas.
Agradecemos profunda y eternamente el trabajo de las Huestes Ascendidas
para con nosotros. Agradecemos su generosidad, su entrega incondicional
y su Amor Incondicional y pedimos que estas cualidades sean parte y
formen parte de nuestro Ser. Os damos gracias, Señor, y bendecimos
este momento para la eternidad, Amén.
*El librito del Rosario Milagroso de la Madre María para los
Niños fue obsequiado a todos los asistentes durante la cena
de bienvenida a Suramérica para Kim y Lorraine Michaels.
** La Madre María hace alusión a su más reciente
libro Llaves Maestras para obtener la Vida Abundante, dictado
a través de Kim Michaels y publicado en el 2005. Éste
se ha venido traduciendo y grabando ante miembros del grupo de Bogotá
y la Madre María ha dado un dictado en español
luego de terminar cada capítulo o Llave. De ahí
la alusión a su participación para explicarnos las Llaves
(Hasta ese entonces 8 de las 24 de su libro).
***La Madre María se refiere aquí al paseo turístico
planeado para el siguiente día con el fin de visitar la Catedral
de Sal de Zipaquirá, donde escuchamos el dictado Que
aquello que permanece oculto ¡Sea revelado!, a través
de Kim Michaels.
****Ver el dictado de Saint Germain: ¡Yo consagro a Suramérica
a la causa de la Libertad!, dado inmediatamente antes a través
de Kim Michaels.
Regreso
al inicio |